Ternura. Esa es mi emoción favorita porque nos permite conectar con las personas que amamos. La ternura nos acerca a ellas y nos hace sentir menos solos ante el caos cotidiano.
La poeta Anäis Nin acertó al decir que no vemos las cosas como son, sino como somos.
Es por eso que esta emoción está presente tanto en mi vida como en mi trabajo. Me apasiona observar con atención los recovecos en donde la ternura se esconde.
Un gesto. Una mirada. Un abrazo.
Denlo por hecho, su Gran Día estará lleno de sorpresas, emociones y, por supuesto, de ternura. Ese día, entre los preparativos y los imprevistos, el tiempo pasará más rápido de lo normal, se colará entre las miradas, los abrazos, los silencios y todos esos instantes que, si no se resguardan, pueden perderse para siempre. Ahí es donde entro yo.
Más que congelar sonrisas forzadas o poses rígidas, mi trabajo es rescatar del olvido las Emociones Reales, esas que no siempre se ven a simple vista, pero que se sienten en el alma. Con paciencia, atención y naturalidad. Mi misión es transformar los momentos efímeros en Recuerdos Eternos. Así ustedes no deben preocuparse mas que por vivir y sentir su Gran Día con plenitud.
Por todo esto, mi compromiso con ustedes es crear retratos íntimos y genuinos. Retratos Reales que narren la historia de este, Su Gran Día, con sensibilidad, emoción y belleza. Retratos que, al verlos después de muchos años, les hagan Vivir, Sentir, Recordar.
Atte.
Anto